El pasado miércoles 29 de julio, el Movimiento Familiar Cristiano Católico Sector 5 de la Diócesis de Tampico vivió un momento de profunda espiritualidad durante la Hora Santa realizada en la Parroquia de la Santa Cruz, en Ciudad Madero.
Este encuentro de adoración eucarística reunió a miembros de la comunidad del sector, así como a representantes diocesanos, en un ambiente de fe, recogimiento y oración. La Hora Santa fue encabezada por los Secretarios de Sector, Juan y Blanca, quienes guiaron este momento con espíritu de servicio, comunión y apertura a la acción de Dios.
La familia ante Jesús Eucaristía
Para la Iglesia, la adoración ante el Santísimo Sacramento no es un simple acto devocional. Es un encuentro vivo con Nuestro Señor Jesucristo, realmente presente en la Sagrada Eucaristía. Allí, ante su presencia silenciosa y amorosa, la familia aprende a detenerse, mirar su interior y volver a colocar a Cristo en el centro de su vida.
En un tiempo donde muchas familias viven aceleradas, cansadas o dispersas, la Hora Santa se convierte en un espacio necesario para recuperar el sentido de lo esencial. Antes de organizar, invitar, planear o servir, el cristiano necesita volver a la fuente: Jesús.
Y eso fue precisamente lo que se vivió durante esta jornada: una comunidad reunida no solo para pedir, sino para dejarse mirar por Cristo.
Oraciones sinceras por la pesca del MFC
Durante la Hora Santa, diferentes matrimonios participaron dando lectura a oraciones espontáneas y peticiones específicas, especialmente dirigidas a la pesca que actualmente se está realizando en la comunidad de la Diócesis.
Estas oraciones fueron presentadas con sencillez, franqueza y profundo sentido de fe. Los matrimonios fueron pasando ante el Santísimo, llevando en sus palabras las intenciones de tantas familias, matrimonios, jóvenes y madres responsables que hoy necesitan encontrar un camino de acompañamiento, formación y esperanza.
La pesca dentro del MFC no debe entenderse solamente como una campaña de invitación. Es una misión evangelizadora. Es salir al encuentro de quienes quizá están buscando algo más, aunque todavía no sepan nombrarlo. Es tender redes no desde la insistencia humana, sino desde la confianza en Cristo, quien sigue llamando a sus discípulos a remar mar adentro.
Por eso, llevar esta pesca ante Jesús Eucaristía fue un gesto profundamente significativo. Porque toda misión que no nace de la oración corre el riesgo de convertirse en simple actividad. Pero cuando la misión nace de la adoración, se transforma en servicio fecundo.
Un momento solemne acompañado por el canto
El ambiente de la Hora Santa estuvo marcado por la solemnidad, el silencio reverente y la espiritualidad comunitaria. El grupo de coro acompañó con cantos que ayudaron a conducir el corazón de los presentes hacia la oración.
La música, cuando está al servicio de la fe, no adorna simplemente el momento: ayuda a disponer el alma. En esta ocasión, los cantos permitieron que la comunidad viviera con mayor profundidad la presencia de Cristo en la Eucaristía, creando un ambiente de recogimiento, gratitud y esperanza.
Cada petición, cada oración y cada momento de silencio fueron formando una sola intención común: pedir a Dios que bendiga la labor del MFC, que fortalezca a los matrimonios servidores y que abra el corazón de nuevas familias para integrarse al movimiento.
Palabras de aliento y gratitud
Al concluir la Hora Santa, los Presidentes Diocesanos dirigieron palabras de aliento y felicitación a los presentes, reconociendo la participación de la comunidad y animando a continuar con entusiasmo esta labor evangelizadora.
De igual manera, los Secretarios de Sector, Juan y Blanca, agradecieron la asistencia y participación tanto de los representantes diocesanos como de los miembros del sector. Su mensaje fue también una invitación a seguir fortaleciendo la vida espiritual del movimiento, recordando que el servicio dentro del MFC necesita sostenerse siempre en la oración.
Una cita mensual con Cristo
La Hora Santa del Sector 5 se realiza de manera periódica, una vez al mes, como un espacio de encuentro espiritual para la comunidad. Se invita a los miembros del MFC y a la comunidad en general a participar, especialmente después de haber vivido la celebración eucarística.
Estos espacios son fundamentales para recordar que el Movimiento Familiar Cristiano no es solamente una estructura de formación o servicio. Es, ante todo, una comunidad de fe que busca colocar a Cristo en cada hogar para amar, servir y transformar.
Cuando una familia se pone de rodillas ante Jesús Eucaristía, no se debilita: se fortalece. Cuando un matrimonio ora unido, no pierde tiempo: recupera el centro. Cuando una comunidad adora, no se encierra en sí misma: se prepara para salir a evangelizar.
Ven y participa
Si deseas conocer las próximas fechas de Hora Santa, participar como familia o integrarte a las actividades del MFC Sector 5, puedes contactar al sector a través de los medios disponibles en este sitio web.
También puedes asistir directamente a la Parroquia de la Santa Cruz, en Ciudad Madero, donde se realizan estos encuentros mensuales.
La invitación está abierta.
Porque antes de salir a pescar, necesitamos estar con Aquel que nos llama.
Porque antes de llevar a Cristo a los hogares, necesitamos dejar que Él habite primero en nuestro corazón.
Cristo en cada hogar para amar, servir y transformar.
Por
Gonzalo Sotelo | Laico y miembro del MFC S5
